lunes, 22 de octubre de 2012

CUADROS (II)

Sigo poniendo cosas. Aunque creo que ya va a ser hora de parar, no sea que al final quede todo tan lleno que nos veamos desbordados.


Pero estos dibujos en la habitación "verde" quedan muy bien, y de momento ahí los voy a dejar.

















En la sala unos aguafuertes que eran de casa de mi madre, y que me apetecía ponerlos.

Y en la habitación Siglo XX, estas "meninas"que no quedan mal:


Y ya quedan menos sitios que ocupar, así que el capítulo de cuadros creo que está terminado (o casi).


sábado, 20 de octubre de 2012

MAS COSAS QUE VOY ENCONTRANDO

Ya ni me acordaba, pero tenia en una bolsita un montón de llaves de esas que se van quedando obsoletas; que no sirven para nada y que ni tan siquiera se sabe de dónde pueden ser. Son estas:


La mayoría (las más pequeñas), son de maletas que a lo largo de los años han estado en mi familia. Las otras son más bonitas y aparentan más, pero las pequeñas también tienen su gracia. Ahora tengo que pensar la forma de colocarlas en una tabla, y que pueda colgarla en la pared para lucirlas (aún a riesgo de que me llamen cursi)... así que seguiré con las manualidades.

domingo, 14 de octubre de 2012

DIA DE LA CAZA EN MIRANDA DE ARGA

Vamos investigando todos los festejos que se celebran en el pueblo, para tener conocimiento de causa. Ya estuvimos pasando las fiestas en agosto, y también el Día de la Juventud, el Día del Mundo Rural, el Día del Euskera... Para el año que viene ya nos sabemos todo como va y seguramente lo aprovecharemos aún más. Eso sí, aquí todas las fiestas llevan vaquillas incluidas (unas vaquillas de lo más resabiadas, ya que van pasando de pueblo en pueblo y saben hasta latín).



Pues bien, el día 12 de octubre ha sido el 
Día de la Caza. 
Que este año, por ser la edición número cincuenta y además coincidir con el "puente", se ha celebrado de manera muy amplia.


Por la mañana los cazadores desayunan (bien fuerte, claro), y se van al campo a cazar. Luego al regreso, se asan txistorras al sarmiento y todo el pueblo almuerza con un buen vinito rosado de Navarra, que está delicioso. A fin de cuentas, las fiestas son para disfrutar de estas cosas... ¡y nos pusimos tibios!




También se hacían unos peces del río, que les llaman madrillas... y que bien fritos también repartían a todo el pueblo. Pues, ¡a comer!





Aparte de la degustación para el público en general, preparaban las cazuelas con la comida para los cazadores (¡¡¡sólo hombres!!!), que era un calderete que tenía que estar de rechupete. Al menos el aroma era de los que alimentan. Y aunque no se aprecia bien, esas cazuelas tienen casi un metro de diámetro. ¡Seguro que no se quedó nadie con hambre!
Y así, entre picar y beber, vaquillas y toro de fuego, partido de fútbol y mercadillo de ferias, hemos pasado estos días en Miranda.

viernes, 12 de octubre de 2012

RESCATANDO ANTIGUALLAS

Mi cuñada, Maribel, me dio una silla de cocina de las de antes; de aquellas clásicas de asiento de paja y estructura de madera torneada, que iba a retirar de su casa. Y no es cosa de rechazar una silla, que siempre viene bien. La he predestinado a la Habitación Siglo XX.

Así que se trata nuevamente de poner manos a la obra, un poco de pintura, y algo de imaginación para que  quede como nueva. Lástima que no tengo foto del "antes", porque se vería más la espectacularidad del cambio.

Lo primero fué limpiar bien la madera que tenía sucesivas capas de barnices y ceras de color oscuro. Con un buen decapante y una lija, todo listo en un par de días. Luego dos capas de pintura de color marfil, sin que los brochazos queden demasiado finos. Y con un poco de pigmento amarillo, destacar los torneados de la madera.

O sea, que trabajé lo suyo para conseguir que una silla vieja, quedara casi como una silla nueva. Pero como el ser humano es pura contradicción (yo más que contradictoria, soy caótica...) una vez que conseguí dejar la silla nueva me puse como loca a... ¡envejecerla! jajaja... pa volverse locos.

El envejecimiento se consigue con un simple trapito y betún de judea. Frotando bien para que en las imperfecciones de la pintura se fije el color oscuro del betún y quede la silla (que, recordemos, tras mucho trabajo parecía nueva) costro-silla.

Cuando se seca todo bien, se le da cera incolora, y luego se pule un poco, hasta dejar un acabado satinado.

Como el asiento está bastante estropeado, ya prepararé un cojín que lo tape y que lo haga más cómodo.

Todo se andará.

martes, 9 de octubre de 2012

TUNEOS Y MANUALIDADES... ¡ESTO YA ES PURO VICIO!

Esta es la cómoda ROBIN de IKEA, en color azul, que ya está descatalogada, y ya no se puede comprar de primera mano. Pero nosotros tenemos una. Mejor dicho; Helena tiene tenía una.
Y la he heredado para intentar aprovecharla en mi casapueblo.

Pensando pensando... ¿la pinto de otro color? ... esta sería una buena solución si no se tratara de un mueble casiplástico, que esa laminilla azul no es ni siquiera de melamina. Me parece más bien que es un papelito pegado, y pintar sobre eso, seguro que da mal resultado y se acaba levantando todo.

Pero, si eso es como un papel pegado, pues le pongo otro por encima y listo.

Me voy al chino; compro un AILON-FIX (el nombre es por la pronunciación china) falso, y me pongo manos a la obra.

Aparte de lo del color, también estoy pensando si cortarle las patas que tiene y ponerle unas ruedas, pero eso aún está en "veremos...".






Después de un par de horas de trabajo... listo (foto de la izquierda), pero he vuelto al chino a por más material... y he cambiado la tapa a color negro liso, que queda "mucho más elegante", ¿a que sí?

lunes, 8 de octubre de 2012

CACHARRERÍOS VARIOS

Tener una casa en un pueblo,  igual que tener un trastero, es casi una auténtica maldición bíblica. Porque empiezas a guardar todo todo todo, porque "como allí quedará bien"... "como allí hay sitio"... "no vamos a tirar eso..." y acabas teniendo todo el espacio saturado de objetos que no se sabe muy bien ni para qué sirven, ni por qué están allí, ni -al cabo del tiempo- a quién se le ocurrió ponerlos.
Y es lo que me va a pasar a mi en esta casa, pero de momento todo va encajando.




Mi madre tenía una amplia colección de objetos decorativos y vasijas de cerámica, de muchas formas y de muy diversa procedencia. A mí lo que más me gusta son las cerámicas.  Guardamos unas cuantas; bastantes... pero también nos tuvimos que deshacer de un montón, por una pura imposibilidad física de guardarlas. Como aún tenemos unas cuantas cajas con cosas para repartirnos mi hermana y yo, no tengo ni idea de cuántas serán en total las que me voy a llevar a Miranda. Pero habrá muchas, seguro. Y en algún sitio hay que ponerlas, porque para meterlas en un armario, mejor desprenderse de ellas. Como pequeñísima muestra, ahí tenéis algunas.

Así que para que la crisis no nos ataque, estoy empezando a buscar soluciones para colocarlas sin hacer ningún gasto.

De momento, van muy bien las baldas LACK de IKEA que son muy baratas (y que si son las que Helena ha quitado de su casa... son ¡más que baratas!). Eran de color madera pero una vez colocadas, les he pasado una lija, y un par de manos de pintura blanca y ... ya están integradas en la pared. Y resultan perfectas para lucir las cerámicas que están ya en el pueblo. Así por encima, creo que hay unas diez o doce piezas, y todavía tengo que traer las restantes de Barcelona. Y ya tengo por ahí algún que otro armario pequeño en el que tal vez quepan algunas... o ya iremos improvisando. En el peor de los casos, me vuelvo a recorrer las basuras los días oportunos, que siempre se encuentran joyas.

domingo, 7 de octubre de 2012

CUADROS (I)

Quitando los dos o tres espejos que ya están colocados, un reloj en la cocina (pura funcionalidad), y los televisores (por cuestión de seguridad con los niños), no teníamos nada más colgando por las paredes. Pero el otro día, por fin, llevé algunos cuadros para ir poniendo por aquí y por allá.

Pasa lo mismo que con los muebles. Alguno que tenía en mente poner en un sitio concreto, ya he visto que no va a encajar ni a empujones, así que hay que ir cambiando ideas. Que a mi me gusta mucho eso de cambiar los planes, y al final, queda todo mejor.

Es el caso de la habitación "Menorca", en la que pensaba poner este horizonte mediterráneo, que pensé encajaría bien:



Pues no; porque es un lienzo de 100x100 cm., y en una habitación tan pequeña resultaba agobiante... así que quedó descartado. En su lugar, creo que voy a poner estos apuntes de acuarela, que son pequeñitos y quedarán proporcionados. Además, son paisajes de Peñíscola, que también es un lugar mediterráneo:




En la habitación "Balcony", estos dos pequeños cuadros, que son de esas obras que quieres guardar y no poner a la venta:







Y en la sala, aprovechando un hueco que hay en la pared, y que -casualidades- tiene el tamaño exacto del cuadro, este "Interior" para dar profundidad a un espacio que no es excesivamente grande, y parece que estuviera hecho a medida.
Ya seguiré publicando todos los cuadros que iré poniendo por toda la casa.

viernes, 5 de octubre de 2012

LA CORNUCOPIA

Este es uno de los espejos que me traje de la herencia familiar. En mi casa siempre hemos llamado "cornucopia" a estos espejos de marco dorado y rococó, aunque no se muy bien si el significado de la palabra se les puede aplicar. Según la Real Academia:                                                 
2. f. Espejo de marco tallado y dorado, que suele tener en la parte inferior uno o más brazos para poner bujías cuya luz reverbere en el mismo espejo. 

Me he ido (¿a dónde si no?) al Google, y veo que como cornucopias aparecen centenares de ese estilo. En menos de un minuto he sacado esta pequeña muestra:







Así que "mi" cornucopia no tiene ni brazos ni bujías pero es uno de esos objetos que recuerdo de toooda la vida en nuestra casa. Y aunque me gusta mucho, mi opinión no es objetiva y en realidad creo que es más bien fea. Pero los "motivos sentimentales" es lo que tienen, que te nublan la objetividad. 

Otra cosa: estaba bastante estropeada, y la parte alta del copete hecha pedacitos que se desmoronaron en cuanto la movimos de su sitio. Ahí los tengo esperando una segunda oportunidad en su vida, y creo que casi queda mejor que el espejo no sea de tan alto copete, cosa un tanto excesiva (sobre todo, para un pueblo...). O sea, que había que quitarle solemnidad y "oro". Con un par de manos de pintura, y después de dos días de trabajillo, conseguí darle un aspecto un poco más informal.      


miércoles, 3 de octubre de 2012

MÁS DEL SECTOR TEXTIL

Sigo teniendo centenares de telas y telitas con las que hacer cosas. Lo último, unas alfombras para mis sobrinos que están estrenando casa... y de momento lo de las alfombras está ya un poco saturado, así que he empezado con un reciclaje de lo más aprovechado.

¿Recordáis esas colchas blancas de algodón que se ponían toda la vida en las camas? Al menos yo siempre había visto que las camas se hacían así: sábana bajera; sabana encimera; manta; colcha blanca y colcha.

Ahora ya no nos complicamos tanto la vida, y con una bajera y una funda nórdica... ¡listo! Mucho más rápido, que no hay tiempo que perder y menos trastos, que cuanto menos bulto, más claridad.

Volviendo a la colcha blanca, aquellas de toda la vida, de algodón, eran de una calidad tan exepcional, que duraban y duraban y duraban... años.
Yo tengo alguna todavía en casa y
-como poco- tienen 60 años. Es un algodón gordito, y tan mullido y absorbente que hasta se puede utilizar como toalla. Así que... dicho y hecho. He cogido una colcha y la he troceado para hacer unas toallas de mano, lo que se llama  "toalla de cortesía" (aunque esto suena un poco cursi). Y esos trozos de colcha, más algunas de las muestras que andan por ahí...  dan este resultado. Y ya se ve que la tela es fantástica.

lunes, 1 de octubre de 2012

LOS RECHAZADOS

Entre todas las cosas que han ido llegando para formar parte de mi casa de Miranda, había algunas que tenían su sitio predeterminado. Bien por aquello de no tirarlas, porque te da pena desprenderte, o porque están en muy buen estado y hay que aprovecharlas. El sofá de cuero, la mesa de mármol, el baúl azul... O sea, que no sólo iban a estar aquí, sí o sí, sino que iban a estar en un lugar ya estipulado.
Luego como en casi todo, el tiempo pone a cada cual en su lugar, y hay cosas que han ido dando vueltas por toda la casa para terminar en la basura. Y otras que tenían un destino, han tenido que renunciar a él.

Este es el caso de estas sillas, procedentes de la herencia familiar. Iban a ir a la cocina/comedor, en la que pensé que quedarían estupendas y muy decorativas. Y no quedaban mal-mal, pero no encajaban bien. Resultaban demasiado "elegantes" para el entorno. Así que me las traje para casa y aquí las tengo tan contentas y llevé allí unas más modernas y funcionales y -cosa muy importante, con tanto niño- ... fáciles de limpiar.

Pero bueno, también a los impresionistas les rechazaron en el Salón de París, y mira hasta dónde llegaron...

domingo, 30 de septiembre de 2012

ES EL TURNO DE LA PAELLA

Mirando por internet, encontré la "auténtica receta de la auténtica paella valenciana". Luego, seguí mirando y encontré algo así como quince auténticas recetas de la auténtica paella. Y eso sin mirar demasiado. Así que se confirma el refrán: cada maestrillo tiene su librillo. Y cogiendo de aquí y de allá, encontré algunas cosas que he ido aplicando a mi auténtica paella de CasaCarmenMiranda. Así que voy a poner aquí el making of de mi paella (que cada vez sale diferente también, claro), para que conste y para que las generaciones venideras puedan repetirla.



Esta era para cuatro personas, y salió abundante...Lo primero, los ingredientes: 

Arroz 400 gr., unos 180 cl. de aceite, 1 conejo troceado, 1 pimiento rojo, 1 pimiento verde y un calabacín pequeño (el calabacín se puede sustituir por unas judías verdes cortadas en trocitos), 3 dientes de ajo picaditos, 1 taza de tomate frito (o dos tomates de pera rallados que  es aún mejor) y pimentón dulce, más el "sobrecito mágico". Y caldo; dos veces y media (o un poco más) de la cantidad de arroz.



Aunque en las auténticas dicen que hay que poner azafrán, eso lo dejo para los muy puristas y sofisticados, y yo me conformo con estos sobrecitos que venden en el super, y que no se qué tienen,
pero le dan al arroz un sabor y un color insuperables...
(Y ahora que no nos oye nadie, a falta de un caldo auténtico preparado con antelación, agua con unas pastillas -de avecrem, starlux, knorr, maggi, o cualquier otra marca- hace el mismo papel).

Uno de los trucos que descubrí es que no se pone sal a la carne... se reparte por todo el contorno de la paella, lo que evita que se queme el metal, y a la vez va procurando la sal necesaria a los trozos de carne. Y otra cosa muy importante, que la paella esté bien nivelada.





Se va sofriendo la carne en el aceite caliente y según va estando bien dorada se va apartando hacia los bordes de la paella, poniendo en segundo lugar las verduras que cuando están fritas se apartan también hacia los bordes.





Una vez apartada la verdura, se sofríe el ajo bien picadito hasta que se dore ; se le añade el tomate frito, se le da un par de vueltas y en ese momento se le pone una cucharada pequeña de pimentón, moviendo continuamente para que no se queme, que cogería mal sabor. Aquí hay que añadir  el caldo (auténtico o sucedáneo...) y se aviva el fuego para que empiece a hervir de inmediato en la paellera. 


 En ese caldo, cuando empieza a hervir fuerte, se echa el sobrecito mágico y el arroz, se le dan unas vueltas para repartir bien todos los ingredientes y se deja a fuego fuerte durante cinco minutos (¡de reloj!). Luego se baja el fuego y se tiene otros quince minutos (¡también de reloj!). Se apaga el fuego, se tapa con un trapo y se deja otros diez minutos que repose... y ¡a comer!




VARIANTES: Esta paella sólo tenía como carne un conejo. Se puede hacer con pollo en trocitos pequeños; con costilla de cerdo; con pollo+conejo; pollo+ costilla; costilla+conejo... en fin, lo que se os ocurra o lo que tengáis más a mano. Queda muy buena con muslos de pollo y costilla.
Apartado verduras... el pimiento rojo es fundamental por el color; si no hay pimientos verdes de los grandes, valen los pequeños; si no hay calabacín, se ponen vainas; guisantes también van bien... con alcachofas queda muy buena. Vamos... ¡imaginación al poder!

Y otra cuestión muy interesante es que se puede hacer todo hasta el apartado de añadir el agua o caldo. Entonces se apaga el fuego y se deja la paella ahí esperando a que sea la hora de comer. En ese momento se vuelve a poner a calentar y cuando hierve, se retoma el proceso y en media hora tenemos la comida lista para llevar a la mesa. Y mientras tanto nos habremos ido de paseo por ahí que tampoco está mal.

Otro día pongo la de pescado que también sale buenísima, y a este paso le hago la competencia a Argiñano.

sábado, 15 de septiembre de 2012

LAS FIESTAS... ¡JOPÉ CON LAS FIESTAS!

Como es el primer año que estamos disfrutando de la casa en verano, hemos ido con Naia y Hugo a pasar allí las fiestas patronales. Se celebran todos los años del 23 (día de la Virgen del Castillo) al 28 de agosto. Hay misas solemnes, con el Orfeón Mirandés cantando jotas en la iglesia, procesiones con las autoridades del pueblo... todo lo típico de unas fiestas que se precien.


Y yo las resumo: vaquillas, torico de fuego, gigantes y cabezudos y actividades para los niños. También concurso de calderetes, comida para los jubilados, bailables en la plaza, hinchables en la piscina... Un estrés insoportable si pretendes ir a todos los eventos que es lo que hacíamos, y un agotamiento al final del día que no te deja ni dormir. Bueno, o que lo que no te deja dormir es el jolgorio y la música a tope durante toda la noche.


                          
Unas veces las vaquillas salen a las doce y media de la noche, y otras veces por la tarde. Pero vaquillas hay todos los días. Y música también todas las noches; y torico de fuego, también todos los días a las diez de la noche. Que no quita para que un día sea a las nueve y media, y otro a las diez y media. Porque sale el torico justo después del bingo en la plaza, que empieza cuando termina la música, y el bingo termina cuando se canta (el bingo), y eso nunca se sabe cuando va a ser... o sea, que hay que estar allí todo el rato para no perderse nada de nada.



Los gigantes y cabezudos pululan por todo el pueblo a diversas horas y todos los días, así como los gaiteros de Estella, la Charanga... que ahora no recuerdo el nombre... Y en alguna ocasión vinieron los gigantes de Falces. Y todo el pueblo volcado en la calle que las altas temperaturas empujaban a aprovechar las horas nocturnas... lo que digo, un estrés y un agotamiento. 


Y compramos los pañuelicos rojos, que ¡mirad lo que favorecen! ... ¡están guapísimos!

domingo, 9 de septiembre de 2012

LO QUE SON LAS CASUALIDADES DE LA VIDA

En esta  foto de la izquierda, se puede ver un caballito de atracción infantil. Está bastante mono, que mi trabajo me tomé en su día preparando, lijando y pintando.
Pero no estaba así en el inicio, no... que nos lo encontramos en la calle, tirado en las basuras, sucio y cotroso y muy feucho, como se puede ver.


Pero nos dio pena dejarlo allí y entre Fernando y yo nos lo llevamos a casa... a pulso... ¡y hay que ver lo que pesa!...
Total, que el caballito se pasó un par de años en mi estudio, así tal cual, haciendo las delicias de los niños que pasaban por allí, hasta que un buen día decidí hacerle el lifting y renovación plástica que necesitaba y dejarlo  mucho más aparente. Y siguió allí cumpliendo su misión durante otros tres o cuatro años más, pero en forma mucho más elegante, por supuesto.



 Y ahora viene esto de las casualidades... Ordenando el otro día unas fotos y diapositivas antiguas, ¿con qué me encuentro?... pues con una foto de Nuria, en la que tendría unos cuatro o cinco años, montada en un caballito E-X-A-C-T-A-M-E-N-T-E igual al nuestro. En otro color, pero igual-igual.

Que no es el mismo caballo, eso seguro; pero que ha salido del mismo molde y de la misma fábrica, me apostaría el cuello a que sí.

Si es que tiene pintados los mismos arneses y la misma manta, son iguales las crines y la cola; las patas están en idéntica posición. Arquean los dos el cuello en la misma curva imposible... Vamos, que este caballo estaba predestinado para nuestra familia. Y ahí ha encontrado su lugar... en nuestra casa de Miranda de Arga.

domingo, 29 de julio de 2012

ILUMINACIÓN ( II )

Volviendo a las luces. En el patio tengo una lámpara en la pared para (de noche) poder andar por él sin tropezar con nada. Y la famosa lámpara "rococó" pintada de rojo y con sus velitas. Ésta es más decorativa que funcional, la verdad, porque no ilumina nada. Pero queda tan mona.

Y además tengo una lámpara que me ha regalado my sister, que es muy práctica para el patio, se puede colgar o posar sobre una mesa, y da una luz muy agradable, aparte de que el cable es muuuy largo y te  permite llevarla de aquí para allá sin problemas.











Luego teníamos el tema de la bombilla colgante en la cocina. Qué horrible y qué triste, la verdad. Y por más que le daba vueltas no terminaba de encontrar una solución. Porque lo cierto es que el techo es muy bajito, y cualquier cosa que cuelgue, nos damos en la cabeza seguro. Así que nuevamente recurrí al cerebro pensante (my sister, of course) que había aplicado esta solución en un caso de techo bajo. Y este es el resultado (aunque la foto no le hace justicia). Son unos simples portalámparas y cuatro bombillas globo de bajo consumo. Y dan una luz preciosa.



Lámparas de papel de IKEA... flexo más viejo que la pera... baratísimo todo y dan buena luz.

   

Y así se va completando, poco a poco, toda la casa.