martes, 19 de noviembre de 2013

HALLOWEEN CON ADOLESCENTES

Mi nieta con tres amigas pensaron ir a pasar el "halloween" al pueblo; y como no era cosa de que fueran solas (y yo tengo más moral que el Alcoyano), allá me fui a pasar un fin de semana adolescente. Ellas cogieron un autobús a Pamplona; otro autobús a Tafalla... y ahí les recogí yo para su finde...

Dijeron que querían pasar miedo, así que les preparé un recibimiento en casa con susto incluido. Porque... ¿qué es un halloween sin un buen susto?

Ahí las tenéis, tan felices por Tafalla, sin saber lo que les esperaba... 


Primero, en la escalera de subida al cuarto donde iban a dormir, puse unas telas colgando, con arañas y murciélagos, que aunque en la foto no impresionan nada, con la luz apagada ya empieza a ser otra cosa.

Una vez superada esta fase, se encontraban con estas calaveras y más murciélagos... 



Y, ya como plato fuerte... ¡el zombi! Que con la luz apagada  también impresionaba bastante. Y desde la ventana del piso de abajo yo lo movía con un cordel que le até. El susto que se dieron fué bastante bueno, y los gritos se debieron oir por todo Miranda... Un poco de trabajo sí que me tomé para hacerlo todo, pero lo que gritaron, lo que se rieron, y lo bien que se lo pasaron... ¡eso compensa! Y en el fondo, a mi estas cosas me divierten mucho.

lunes, 18 de noviembre de 2013

TORMENTA EN SEPTIEMBRE

Llegamos a Miranda un día del mes de septiembre, y el tiempo no estaba malo; gris pero sin más problema. Nos fuimos al Bar Chuscar -que es algo así como nuestra segunda casa- y estuvimos un rato viendo un partido de fútbol.

Nos dijeron que en Lerín estaba granizando a base de bien y nos fuimos para casa a intentar llegar antes de que se nos echara encima la tormenta.
Bueno, pues fue cosa de minutos. 

En el momento de entrar en casa, caían las primeras gotas de agua. A los quince minutos ya teníamos la cocina inundada... Hasta las diez de la noche estuvimos recogiendo agua. Y menos mal que no llegó hasta la sala, porque pusimos TODAS las toallas que tenemos en casa (y son unas cuantas), a  modo de dique de contención.

Y, ¿qué fué lo que pasó?... pues que el desague del patio se quedó bloqueado con el hielo. Las bolas de granizo eran más grandes que garbanzos, y formaron un bloque compacto sobre el sumidero, que dejó de tragar agua y ésta empezó a subir de nivel, y subir, y subir. Y como el patio está unos centímetros más alto que la cocina, en cuanto el agua llegó a la puerta... ¡para adentro!

Ya se ven los bloques de hielo que se formaron, y esa foto la hice por lo menos una hora después de que terminó la tormenta.

Al día siguiente no se hablaba de otra cosa, porque lo mismo que nos pasó a nosotros, les sucedió a casi todas las casas del pueblo. Bajeras inundadas, agua que entró en tromba en casas y locales... en fin. Cosas que pasan.

domingo, 17 de noviembre de 2013

PIMIENTOS DEL PIQUILLO



La tierra es tan agradecida por estos lugares, que siempre produce más de lo que el propietario es capaz de recoger y consumir. El mes pasado nos regalaron una bolsa llena de pimientos del piquillo, que no hay cosa más deliciosa, cuando son buenos y recién cogidos. Ahí están unos pocos como muestra, preparados para asar. Ya sólo el color es apetitoso.


Luego el color cambia, queda negro y chamuscado. Pero una vez pelados y ligeramente pasados por la sartén con unos ajitos, estaban bue-ni-si-mos!! Y esto, por no decir que también hemos tenido calabacines, achicorias, berenjenas, higos... qué se yo cuantos otros productos del campo que algunos de los vecinos de por aquí han tenido a bien regalarnos. Menuda diferencia tienen los productos de la huerta cuando son recién cogidos.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

FIESTAS DE AGOSTO

Este año han sido fiestas multitudinarias y divertidas, que nos llegamos a juntar en casa creo que trece personas; amigos, familia, padres, niños, abuelos... un mogollón. Ahí en lo alto del torreón, una parte de los visitantes. Abajo quedamos otros cuantos...


Los niños se lo pasaron bien; todo el día de aquí para allá... primero la piscina, más tarde fútbol (ahí Hugo haciendo de portero).



luego los hinchables en el campo de fútbol, los gigantes y cabezudos, más tarde las vaquillas...

Por la noche, el bingo y el toro de fuego.
Y luego rendidos a dormir.
Igual que el año pasado, fue un sin parar y un estrés.

Y el día del niño, tuvimos el  "toro refrescante". ¿Qué es un toro refrescante? preguntaréis...
Pues es  el coche municipal de la limpieza del pueblo, que lo disfrazan de "toro" (hasta pañuelico le ponen), y va dando vueltas por todo el pueblo echando chorros de agua y espuma, perseguido y persiguiendo a la chiquillería... muy gracioso y divertido. Y aunque ese día salió nublado y no hacía mucho calor, se agradecía el remojo, la verdad.


martes, 12 de noviembre de 2013

DIA DEL MUNDO RURAL

El año pasado ya estuvimos en este festejo, pero tuvimos que ausentarnos y me dejé la crónica en el tintero (o en el teclado, en este caso).
Asi que fuimos a Miranda el día 21 de julio, que es la fecha en que se celebró. En principio se trata de que los mayores del lugar muestran cómo se trabajaban los campos antiguamente. Con caballerías y herramientas que ahora nos parece imposible que pudieran ser efectivas.






También hay exposición de tractores y maquinaria agrícola antiguos, y venden bocadillos de magras con tomate que están bien buenas.









Y luego los mismos habitantes del pueblo hacen demostraciones de artesanías como varear colchones de lana; hacer helados; trenzar ajos y fabricar adobes...



viernes, 8 de noviembre de 2013

DIA DE LA CAZA 2013

El año pasado ya estuvimos en Miranda para el Día de la Caza. Se celebra el 12 de octubre porque -al parecer, y según nos dijo alguien- es el día en que se abría la veda para que los cazadores pudieran empezar con su afición.

Total, que actualmente entre que las autonomías tienen cada una sus propios reglamentos de la caza, que cada vez hay menos animalitos que cazar, y que los ecologistas van tirando de la cuerda por su lado... ya ni se sabe cuando empieza esto.

Pero eso sí, este día en Miranda se sigue celebrado por todo lo alto. Haya, o no haya caza.

Así,  los cazadores obsequian a todos los habitantes y visitantes del pueblo, a un almuerzo consistente en higaditos de conejo que cocinan alli mismo, y ya me estuve fijando en cómo los hacían y no tenía más que mucha cebolla cortada y los higaditos. Muy facil y muy sabroso. También unos pescados del mismísimo río Arga que se fríen también sobre el terreno. En esta ocasión,  eran barbos y de buen tamaño, además.




Luego se cocina la caldereta de patatas y conejo, que es el menú para los cazadores (sólo hombres, aclaro) y no cazadores, que se reúnen en el frontón y dan buena cuenta de ello. Ahí están las patatas peladas, cortadas y esperando a su turno, y también veis a uno de los cocineros moviendo el guiso con una "cuchara" que parece un remo de trainera...






El guiso ya terminado, esperando a que venga el tractor para llevarlo al frontón. A esa comida están invitados todos los hombres que quieran apuntarse, y la única condición es llevar de casa un cubierto y un plato o cazuelita  para poder comer. ¡El aroma, es una pena que no pueda apreciarse! Para el próximo año, repetiremos.